To live and let die

2 Jul

Ver venir al mundo a alguien es algo tan maravilloso que sólo se puede comparar con el dolor d perder a alguien querido.

Esta semana pasada he tenido la ocasión de ver a un nuevo sobrino con pocas horas y de ver como su madre ha estado a punto de perder la vida en el intento. Nacer es algo tan cotidiano que no se valora lo suficiente, parece un sencillo proceso que ocasiona alguna molestia a la mamá que carga con el embarazo y poco más.

Son tantos los contratiempos que pueden aparecer que no consigo explicarme cómo no nos hemos extinguido. Malformaciones durante el embarazo, problemas en el parto y después del mismo….

Mi sobrino tenía un par de vueltas de cordón alrededor del cuello y para evitar lesiones, decidieron que vendría al mundo por cesárea. Hasta ahí nada sorprendente, el bebé estaba bien y su madre recuperándose junto a él en el hospital. Pero el día de volver a casa, mamá nota un pinchazo en el vientre y de pronto se encuentra en un charco de sangre. Gritos, carreras, empujones, enfermeras, médicos, camillas, goteros y lágrimas. Tantas para hacer otro charco. Mi amiga desaparece por un pasillo del hospital y las caras de las enfermeras no auguran nada bueno, es increíble la facilidad para transmitir fatalismo que tienen los sanitarios en esas ocasiones.

Los familiares y los amigos más cercanos esperan a las puertas del quirófano y las noticias tardan en llegar. Al fin aparece un médico y nos dice que todo ha ido bien y está estable pero que tiene que ir a la UCI porque ha perdido mucha sangre. La alegría nos había durado poco, al menos estaba bien dentro de la gravedad.

Las horas pasaron lentas y muy muy pesadas, las conversaciones iban cambiando de participantes y bajando de intensidad. Quedaba poco para que se pusiera el sol y otra buena noticia nos sacudió, había despertado.

Hemos pasado una semana pendientes del más mínimo quejido, con el miedo como pasajero de nuestros corazones pero ya está en casa y hemos respirado con alivio.

No he encontrado mejor banda sonora que esta canción de McCartney versionada por los Guns And Roses. Disfrutadla igual que yo disfruto de mi amiga y su pequeño

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2 comentarios to “To live and let die”

  1. AM Editorial 04/07/2011 a 20:49 #

    Los dos sucesos más importantes de nuestras vidas y no los recordamos…

    Lo primero, enhorabuena. Disfruta mucho del peque, son como mirar el fuego. Y disfruta de tu amiga, nunca sabes por qué revés del destino vas a verte sin alguien.

    Afortunadamente, tu amiga cuenta con la mayor motivación para curarse. Sabe quién la espera, quién la necesita, quién depende de ella… Ese es el incentivo perfecto.

    A nosotros nos llamaron el domingo de la semana pasada para decirnos que mi abuela estaba en urgencias, porque probablemente le había dado un ictus. Finalmente, no ha sido así… Pero ahora se niega a comer (ya lleva un tiempo en esas), a hablar con nosotros y a levantarse de la cama. Le preguntan los médicos qué quiere y les dice que morirse.

    Ese mismo viernes, hizo cinco años que perdimos a mi abuelo y… ella no ha logrado superarlo. Se ha encadenado a la tristeza, a la desilusión. Creyente de una forma positiva, encontrando en la religión el apoyo para una vida muy dura, ahora no cree en nada…

    Vaya rollos te suelto…

    Un abrazo!

    • alcaval54 05/07/2011 a 6:53 #

      Gracias, en ello estoy.

      Siento lo de tu abuela, tiene que ser muy duro verse sola después de tanto tiempo. Relacionado con eso va mi próxima entrada.

      Un abrazo

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