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It’s the end of…

25 Jun

Fuck off

Athens, Georgia, 1987. Un grupo de amigos publica el disco Document y en él incluye un tema que se convierte en mítico con el paso de los años, It’s the end of the world as we know it (And I feel fine).

Burjassot, Valencia, 2013. Le digo a mi jefe que la situación es insostenible y que me voy de la empresa. No es el fin del mundo pero es un cambio importante.

Diez años de esfuerzo, de trabajo hecho a golpe de ilusión, de escuchar a clientes enfadados irse contentos, de aprender más contabilidad que muchos contables. Diez años de escuchar milongas, de ver a un cuentacuentos dejarte a los pies de los caballos para parecer mejor.

Mucho tiempo para resumir en unas lineas. Tiempo para conocer clientes de media España, para tratar con gente encantadora y con otra no tanto. Tiempo para aprender junto a unos compañeros increíbles y también para estar solo con mi jefe y apreciar en todo su significado la palabra incompetente.

Tiempo de promesas rotas, de mentiras eternas y desde hace demasiado de impagos y retrasos.

Y después de todo ese tiempo ahora toca organizar mi tiempo, estudiar un poquito, actualizar conocimientos aparcados y sobre todo disfrutar de mis pequeñas y mi pequeño que son lo único que merece la pena de todo este sacrificio y desgaste que es trabajar.

Querido jefe, ahí te quedas. Que te vaya bonito y yo que lo vea pero de lejos. El 30 de junio se acaba esto y empieza algo mejor, no tengo ninguna duda.

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Pues si

20 Ago

Pues sí, he estado de vacaciones.

No ha habido post de despedida pero sí de retorno, uno que es así.

Ahora toca recordar como va esto de trabajar, passwords, teléfonos, querys y demás cosas que me complican la vida ocho horas al día. Y claro, después de tanta fiesta costará un poco volver a ponerse al día pero gracias al próximo cambio de I.V.A. seguro que hago un intensivo de aquí a final de mes.

Y bueno, mis vacaciones bien, en casita, disfrutando de mis nuevas pequeñas, disfrutando (y mucho) de mi otro pequeño (que ahora es “el mayor”), entrando en la cuarentena con una sonrisa que no me la borra ni la falta de sueño permanente y con las mismas ganas de vivir de siempre.

Este año no habrá basket, al menos no jugaré, porque sigo haciendo gestiones para el equipo y me he agenciado una de las nuevas equipaciones por si hay un rato para ir a algún partido, ya la enseñaré en cuanto llegue a mis manos.

Pues sí, se han acabado las vacaciones y he vuelto. Ahora toca ponerme al día, comentar en los blogs que sigo, leer algunos que tengo abandonados y volver a dar señales de vida con cierta continuidad por el ciberespacio.

Y de paso cambio de look al blog, que ya cansaba la letra del anterior. A ver qué os parece este…. aunque me da a mí que no va a ser definitivo.

Un día de furia

6 Jul

Viernes 29 de junio, 22:30. Cierro la puerta de la oficina, bajo la persiana y me voy a recoger a mi familia a casa de mis suegros. Llevan allí toda la tarde esperando a que vaya a recogerlos, mi hijo está de los nervios porque le había prometido ir con él a jugar a fútbol esa tarde y mi mujer está hecha polvo y necesita tumbarse y descansar.

Y como pasaría en alguna peli, ahora aparecería un cartelito en medio de un fade to black….. Dos meses antes.

Estoy frente a un proyecto para informatizar definitivamente a un cliente bastante importante que ha decidido crecer con varias tiendas nuevas en España y en lugares varios del mundo (pasaporte, vete preparando). Un proyecto medio interesante porque tampoco es que mi empresa se meta en barcos demasiado grandes pero un proyecto en el que poner en marcha varias tiendas y hacer algo más interesante que resolver incidencias y crear reports a medida. Con la emoción, en poco tiempo tengo hecho y preparado todo y en un par de semanas ya está operativo en una de las tiendas, tiempo de prueba para ir dejándolo todo perfectamente probado antes de la nueva apertura. El tiempo va pasando y las pruebas no se hacen, la apertura se va aproximando y no hay ninguna noticia de modificaciones o sugerencias… extraño pero un motivo de alegría.

Y nos plantamos en la semana de la apertura, una semana de locos en la que además han ido surgiendo varios temas más, como siempre urgentes. El lunes hay que instalar los equipos en la tienda nueva pero ohhh, la reforma aún no está acabada, venga usted mañana. Y entre una cosa y otra se hace miércoles, el día anterior a la inauguración. Una inauguración a la que acuden Consellers, concejales, prensa y gente de media España y en la que todo tiene que ir bien. De nuevo el último en poder montar y siempre con prisas, pese a todo el miércoles por la tarde la tienda está a punto.

Llega el viernes, el primer día en que la nueva tienda se pone en marcha y comienza un martilleo telefónico que parece no acabar nunca. “Tengo un problema” es la frase que más oigo durante el día y para mi desgracia no estoy en la NASA. Parece que al final de la mañana ya está todo listo y que por la tarde podré disfrutar de mi primera tarde de viernes libre. Error. A mitad de comida, bueno al final, suena el móvil y las histerias y los gritos se adueñan del ambiente.

Tras un pequeño sprint llego de nuevo a la oficina y la tarde se va tiñendo de un extraño color rojo, quizás sean los incendios que nos rodean, quizás que el infierno está a punto de abrirse. “Falla esto”, “falla lo mismo”…. pero qué están haciendo?? Errores que no eran tal, falta de pruebas, cambios de última hora y todo suuuuuper importante y suuuuuuperurgentísimodelamuertequenoveas.

Resultado.

Viernes 29 de junio, 22:30. Cierro la puerta de la oficina, bajo la persiana y me voy a recoger a mi familia a casa de mis suegros. Llevan allí toda la tarde esperando a que vaya a recogerlos, mi hijo está de los nervios porque le había prometido ir con él a jugar a fútbol esa tarde y mi mujer está hecha polvo y necesita tumbarse y descansar.

Qué agonía!!

Jornada 28 Habemus ganado

18 May

Tras unas semanas en las que habíamos encajado un par de derrotas abultadas, con más o menos acierto en ellas, nos encontrábamos con el colista de la categoría. Uno de esos partidos en el que no tienes mucho a ganar pero que como pierdas te llevas un palo moral duro.

El jueves el entrenamiento fue bastante intenso y nos permitió comprobar que nuestro estado de forma iba mejorando en líneas generales, algo que necesitamos para poder acabar los partidos en condiciones.

Y llegó el domingo y, tras el madrugón correspondiente, comenzaron las carreras y los lanzamientos a canasta entre bromas. Poco a poco iba subiendo la intensidad para conseguir entrar en el partido al 100% y no dar oportunidad a que nos sorprendieran con una de nuestras habituales salidas en modo “siesta”. El equipo rival invitaba a pensar en la paliza pero en baloncesto no todo es como parece. De momento, pese a la evidente diferencia de altura a nuestro favor, el salto inicial favorecía a los rivales. El partido comenzaba con nuestra característica defensa fuerte y nuestros fallos en ataque pero en pocos minutos conseguíamos abrir la primera brecha en el marcador.

Y de ahí al final todo siguió igual, defensa muy fuerte nuestra y un ataque consistente que nos permitía mantener e incluso agrandar la diferencia hasta el tanteo final de 65-28. Una paliza en toda regla, de esas que a todos nos gusta regalarnos de cuando en cuando.

A nivel personal me llevé una sensación agridulce. Dulce porque la mejora a nivel físico es cada día mejor y se nota en los partidos y porque el nivel en defensa fue bastante bueno, por el contrario, en ataque estuve completamente falto de confianza y de acierto. Esta semana toca mejorar personalmente y mantenernos como grupo para enfrentarnos a unos de los líderes de la categoría, no son invencibles así que tendremos que intentar dar la sorpresa.

Go Pancers!!

Jornada 24

23 Abr

Retorno a la competición después del parón pascuero. Visitábamos un campo en el que ya habíamos jugado contra otros dos equipos y en el que nos habíamos dejado dos derrotas. Esta vez la visita era especial porque ganar nos permitiría abrir un poco de brecha con un rival directo en la clasificación y perder significaba apretarlo todo aún más y dejar escapar a los de arriba.

La semana ya iba dando pistas que indicaban que el partido sería complicado. El martes no entrenó nadie, a las sesiones de tiro a las que vamos un par de compañeros a mediodía tampoco fue nadie y el entrenamiento del jueves fue una sesión de tiro para tres jugadores.

Y a eso había que sumarle que el partido era un sábado por la mañana y alguno no podría venir por estar trabajando, así que al final fuimos siete los valientes que nos plantamos en la cancha a las nueve. Siete que sumaban más sueño que ganas pero que conforme iba avanzando el calentamiento se centraban más y más en el partido que había por delante y en la ocasión que no se podía dejar escapar.

Salto inicial y balón para nosotros para encontrarnos con un equipo que desde el primer momento iba a presionarnos a toda la pista. Tras un par de ataques desastrosos y un par de defensas brillantes, un pase largo nos da la primera ventaja, algo que no cambió en todo el partido. El primer cuarto lo bordamos con un parcial 3-17.

Durante el resto del partido conseguimos, por primera vez, dominar la clásica ansiedad que nos provocan las presiones y poder administrar esa renta hasta acabar el partido con unos cómodos nueve puntos de ventaja.

Un buen partido en líneas generales que nos permitía coger un poco de moral para afrontar la parte final de la temporada con ánimos renovados.

A nivel personal un buen partido en defensa y en ataque pese a no anotar. Qué pasará en el próximo partido? Vete a saber, somos tan irregulares que podríamos hacer otro partido redondo o pifiarla hasta el infinito y más allá.

Jornada 19

3 Mar

Más de media liga disputada y parece que es ahora cuando vamos consiguiendo nuestra propia identidad, cuando somos conscientes de nuestras posibilidades y de nuestras debilidades. El domingo teníamos un nuevo reto y por partida doble, volver a ganar y con ello, dejar a nuestro rival como el primero que ha perdido los dos partidos con nosotros. La ocasión parecía propicia para superarlos en la clasificación, porque pese a que no vayamos muy arriba el espíritu competitivo siempre está ahí, y para acercarnos a los equipos que nos preceden en la tabla y contra los que tenemos compromisos directos en las próximas semanas. Para este partido el club nos cedía el pabellón y cambiábamos nuestra dura pista de cemento por la comodidad de la goma.

Con la mente centrada en sumar otra victoria más llegamos al domingo y la entrada al campo evocó tiempos pasados en los que cada semana subíamos la rampa de entrada a la pista por el túnel de vestuarios. Como siempre un poco de tertulia y risas antes de comenzar a calentar en serio y prepararnos para un partido que todos queríamos ganar.

Desde el primer momento dominio en el marcador y, lo que es más importante, en el juego. Gran defensa y un ataque ramplón pero efectivo nos daban las primeras ventajas en el marcador. Desde esa posición todo consistía en administrar el ataque con cabeza y presionar en defensa hasta la extenuación. Llegamos al descanso con una renta de oce puntos que prometían una segunda parte tranquila.

La salida del tercer cuarto aumentaba la brecha hasta los veinte puntos y dejaba el partido en nuestras manos. Todo iba según ese guión hasta que a falta de dos minutos se lesionó el sexto hombre del equipo y máximo anotador hasta ese momento. Un par de errores nuestros y un par de triples suyos les permitían llegar con posibilidades al último período. De ahí al final, muchos nervios por nuestra parte y un exceso de responsabilidad atenazaron nuestro ataque y poco a poco la renta se iba recortando.

Al final cuatro puntos arriba y otra victoria al saco, un partido muy trabado, con muchos contactos no señalados y que supimos ganar sufriendo, está bien eso de sacar conclusiones después de una victoria y no después de perder, como venía siendo habitual.

A nivel personal un partido flojo en el que me costó separar la tarea de dirección y la de jugador, nervioso y fuera de lugar en la pista y acelerado en la banda, continuaré esforzandome en mejorar y volver a coger el ritmo que había conseguido a mitad de la primera vuelta.